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Don Germán Belda. |
Seminario de Grafopatología.
En la Sociedad Española de Grafología,
Madrid, se ha celebrado el seminario Patología
y enfermedad en la firma, dirigido por
el profesor don Germán Belda.
Tras una breve introducción de carácter
histórico, el profesor Belda señaló que en la escritura se refleja no solo la
personalidad sino cualquier desequilibrio o alteración física o psíquica del
individuo. En el caso de las enfermedades esta relación se manifiesta incluso antes de la aparición de los primeros
síntomas; el objetivo que se persigue en este campo de la Grafología -la
Grafopatología- es establecer una detección precoz de dichas alteraciones
mediante el análisis de los rasgos gráficos.
Don Germán Belda desarrolló los ocho
signos generales de enfermedad en el conjunto firma-rúbrica: descensos en
cualquiera de sus formas; debilitamientos y empastamientos de la presión;
tamaños desmesurados; grandes oscilaciones, tanto en la inclinación como en la
base de la línea; desigualdades; temblores o vacilaciones; desproporciones; y
roturas o fraccionamientos.
En la segunda parte del Seminario el
profesor Belda pasó a analizar la autoanulación en la firma, esto es, cuando la
firma aparece con elementos tachados por la rúbrica.
“Tacharse con la rúbrica significa
anularse como persona”, un cuadro que el profesor denomina TIAD (tendencia
inconsciente a la autodestrucción). Si
se tacha totalmente, añadió, eso significaría que, además de la tendencia a la
anulación, existe confusión de ideas.
A continuación, el profesor Belda abordó
el capítulo titulado “Las rúbricas envolventes, desde el arte de la defensa al
aislamiento íntimo y social”. “Las rúbricas envolventes -afirmó- constituyen
una búsqueda de protección y arropamiento de la propia personalidad. Esta
envoltura es una barrera que marca ese deseo de defensa y autoprotección a la vez que una distancia
con respecto a los demás”. Las firmas
envolventes mediante la rúbrica nos indican -según el profesor- que el
sujeto se mueve dentro de un entorno conocido, que le es cómodo y familiar,
pero que le aísla de la sociedad y del mundo de los contactos y las relaciones
personales.
Para introducir el siguiente punto del
temario, Germán Belda explicó que al igual que en la morfología física la
estructura del rostro lleva asociado un determinado carácter, como sucede en la
clásica comparación cervantina con don Quijote y Sancho, en el contexto
gráfico, y en concreto en el conjunto firma-rúbrica, esta relación también
existe y se identifica como la ley de la
contracción-expansión, que da título a este apartado.
En la contracción (retracción) la firma
es apretada, estrecha de letras, invertida, con predominio del ángulo, etc.
Responde a personas introvertidas, reservadas, con una rica vida interior, muy
sensibles.
La expansión (dilación), según el
profesor Belda, corresponde a una firma extendida, ancha de letras, inclinada,
con predominio de la curva, óvalos abiertos… Suele ser propia de personas
extravertidas, sensuales, materialistas, con buen humor y sentido práctico.
Germán Belda abordó asimismo el tema de
las señales gráficas que vienen asociadas a las enfermedades de las grandes
vísceras. “La estructura gráfica en general y el conjunto firma-rúbrica, así
como el óvalo, nos mostrarán aquellos estados donde la dolencia o el trastorno
se han instalado de forma significativa, pues cuando estos hacen su aparición nos
están indicando que ese desequilibrio se ha consolidado o cronificado. Pueden
establecerse cinco grandes grupos: problemas cardiovasculares; del aparato
digestivo; enfermedades pulmonares; trastornos renales; y disfunciones
endocrinas.
En los problemas cardiovasculares
aparecen temblores extraños, sin ritmo, discontinuos; hay deformaciones en los óvalos;
debilitamientos en la presión; puntos en general muy bajos, etc.
En los trastornos del aparato
digestivo, torsiones en los “pies” de
las letras, líneas ascendentes (en problemas hepáticos), líneas descendentes
(en trastornos del estómago) y líneas de dirección variable, en problemas de
intestinos. También se dan recargas de tinta o reforzamiento del trazo en el
óvalo de acuerdo con la zona afectada.
Cuando se trata de enfermedades
pulmonares, observamos debilitamientos en la presión; fraccionamiento de
letras; roturas en la rúbrica; roturas en las crestas, etc.; en los trastornos
renales, torsión en las crestas, empastamientos en crestas y pies… En las
disfunciones endocrinas, torsiones, debilitamientos en el trazo, etc.
El profesor Belda completó el Seminario
con una descripción de rasgos de la depresión y la psicosis. En esta última se
produce una separación de óvalo y palote. El yo está separado de sus ambientes.
Comentó cómo el deterioro físico y
mental y diversos trastornos, como la demencia senil, se manifiestan en muchos temblores,
desproporciones en las “eses”; golpes de látigo en las “tes”, óvalo separado
del palote; óvalo pinchado; letras rotas; temblor generalizado, etc.
Por último, los asistentes al Seminario
formularon algunas preguntas que dieron paso a un pequeño coloquio.
Madrid, 30 de abril de 2016
Texto e imágenes:
Begoña Mardones Gómez